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La Creencia · El monoteísmo

El Tawḥīd y sus tres categorías

Ṣāliḥ Al-Fawzān 13 min de lectura

Tawḥīd es el sustantivo verbal del verbo "waḥḥada". Su significado es dedicar la adoración exclusivamente a Allāh, glorificado y exaltado sea. Quien dedica la adoración exclusivamente a Allāh afirma Su tawḥīd, es decir, lo distingue de todo lo demás.


En árabe se dice: waḥḥada, thannā y thallatha

Waḥḥada significa hacer que algo sea uno; 

thannā, hacer que sea dos; 

y thallatha, hacer que sea tres, y así sucesivamente.

Por tanto, desde el punto de vista lingüístico, «tawḥīd» significa:

إفراد الشي عن غيره

Distinguir una cosa de las demás y considerarla única.

En cuanto a su significado religioso, consiste en:

إفراد الله بالعبادة

Dedicar la adoración exclusivamente a Allāh. 

Este es el significado religioso del tawḥīd. Considerado de forma detallada, el tawḥīd se divide en tres categorías:

PRIMERA CATEGORÍA: TAWḤĪD AR-RUBŪBIYYAH
(UNICIDAD EN EL SEÑORÍO)

Consiste en reconocer que Allāh, Altísimo, es el único que crea, provee, gobierna, da la vida, causa la muerte y dirige los asuntos de las criaturas.

Este es el tawḥīd ar-rubūbiyyah: reconocer que no hay creador, proveedor, dador de vida, quien cause perjuicio ni quien conceda beneficio salvo Allāh, glorificado y exaltado sea.

Esto se denomina tawḥīd ar-rubūbiyyah y consiste en reconocer Su unicidad en Sus actos, glorificado y exaltado sea. Nadie crea junto con Allāh, nadie provee junto con Allāh y nadie da la vida ni causa la muerte junto con Allāh, glorificado y exaltado sea.

Quien reconoce únicamente esta categoría no se convierte por ello en musulmán, pues también los incrédulos lo reconocían, tal como Allāh, glorioso y majestuoso, menciona en numerosas aleyas del Corán:

وَلَئِنْ سَأَلْتَهُمْ مَنْ خَلَقَ السَّمَاوَاتِ وَالْأَرْضَ لَيَقُولُنَّ اللَّهُ

Y si les preguntas quién creó los cielos y la tierra, sin duda dirán: «Allāh».

- El Corán, 39:38


قُلْ مَنْ يَرْزُقُكُمْ مِنَ السَّمَاءِ وَالْأَرْضِ أَمَّنْ يَمْلِكُ السَّمْعَ وَالْأَبْصَارَ وَمَنْ يُخْرِجُ الْحَيَّ مِنَ الْمَيِّتِ وَيُخْرِجُ الْمَيِّتَ مِنَ الْحَيِّ وَمَنْ يُدَبِّرُ الْأَمْرَ فَسَيَقُولُونَ اللَّهُ فَقُلْ أَفَلَا تَتَّقُونَ

Di: «¿Quién os provee desde el cielo y la tierra? ¿Quién tiene poder sobre el oído y la vista? ¿Quién hace surgir lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo? ¿Y quién dirige todos los asuntos?». Dirán: «Allāh». Di entonces: «¿Es que no vais a temerle?».

- El Corán, 10:31


أَمَّنْ يَبْدَأُ الْخَلْقَ ثُمَّ يُعِيدُهُ وَمَنْ يَرْزُقُكُمْ مِنَ السَّمَاءِ وَالْأَرْضِ أَإِلَهٌ مَعَ اللَّهِ

¿Quién inicia la creación y después la repite? ¿Y quién os provee desde el cielo y la tierra? ¿Acaso hay alguna divinidad junto con Allāh?

- El Corán, 27:64


Y existen otras aleyas en las que Allāh informa de que los politeístas reconocían que Allāh es el Creador, el Proveedor, quien da la vida y quien causa la muerte. Sin embargo, no por ello eran musulmanes. ¿Por qué? Porque no cumplían la segunda categoría, que constituye el eje de lo que se exige.

SEGUNDA CATEGORÍA: TAWḤĪD AL-ULŪHIYYAH
(UNICIDAD EN LA ADORACIÓN)

Significa dedicar la adoración exclusivamente a Allāh, Altísimo. Esto es distinto de reconocer que solo Él crea, provee y gobierna. Consiste en dedicar la adoración exclusivamente a Allāh, de manera que nadie sea adorado salvo Él, glorificado y exaltado sea.

No se reza, se invoca, se sacrifica, se formula un voto, se realiza la peregrinación mayor o menor, se da limosna ni se lleva a cabo ningún otro acto de adoración salvo para Allāh, glorificado y exaltado sea, buscando con ello Su complacencia.

Este fue el asunto por el que surgió la disputa entre los mensajeros y las naciones.

En cuanto al primera categoría, no hubo disputa sobre él, pues las naciones reconocían que Allāh es el Creador, el Proveedor, quien da la vida, quien causa la muerte y quien dirige todos los asuntos.

Solo algunos individuos aislados entre las criaturas negaron el tawḥīd ar-rubūbiyyah. Lo negaron exteriormente, aunque en su interior estaban convencidos de él.

Entre ellos se encontraba Firʿawn. Aunque negó la existencia del Señor, glorificado y exaltado sea, y dijo:

أَنَا رَبُّكُمُ الْأَعْلَى

Yo soy vuestro señor supremo.

- El Corán, 79:24


Esa afirmación era únicamente exterior. En lo más profundo de sí mismo reconocía que no era un señor, que no creaba ni proveía, y admitía que Allāh es el Creador y el Proveedor.

Lo mismo sucede con el comunismo de nuestra época cuando niega al Señor. Esa negación es únicamente exterior, pues toda persona racional sabe que este universo no pudo llegar a existir sin un creador, sin quien lo dirigiera y sin quien le diera existencia. Toda persona racional reconoce el tawḥīd ar-rubūbiyyah.

En cambio, pocas personas reconocen el tawḥīd al-ulūhiyyah y la dedicación exclusiva de la adoración. Solo lo reconocieron los creyentes que siguieron a los mensajeros —que la paz y las bendiciones sean con ellos—.

La mayoría de los incrédulos niega el tawḥīd al-ulūhiyyah, es decir, no dedica la adoración exclusivamente a Allāh, aunque reconozca la primera categoría, el tawḥīd ar-rubūbiyyah, e incluso aunque adore a Allāh mediante algunos actos de adoración.

Por ello, cuando el Profeta ﷺ les dijo:

قُولُوا: لَا إِلَهَ إِلَّا اللَّهُ تُفْلِحُوا

«Decid: “No hay divinidad salvo Allāh” y alcanzaréis el éxito».

Ellos respondieron:

أَجَعَلَ الْآلِهَةَ إِلَهًا وَاحِدًا إِنَّ هَذَا لَشَيْءٌ عُجَابٌ ۝ وَانْطَلَقَ الْمَلَأُ مِنْهُمْ أَنِ امْشُوا وَاصْبِرُوا عَلَى آلِهَتِكُمْ إِنَّ هَذَا لَشَيْءٌ يُرَادُ ۝ مَا سَمِعْنَا بِهَذَا فِي الْمِلَّةِ الْآخِرَةِ إِنْ هَذَا إِلَّا اخْتِلَاقٌ ۝ أَأُنْزِلَ عَلَيْهِ الذِّكْرُ مِنْ بَيْنِنَا بَلْ هُمْ فِي شَكٍّ مِنْ ذِكْرِي بَلْ لَمَّا يَذُوقُوا عَذَابِ ۝ أَمْ عِنْدَهُمْ خَزَائِنُ رَحْمَةِ رَبِّكَ الْعَزِيزِ الْوَهَّابِ

¿Acaso ha hecho de todas las divinidades una sola divinidad? En verdad, esto es algo asombroso. Sus dirigentes se marcharon diciendo: «Seguid adelante y manteneos firmes en la adoración de vuestras divinidades. Esto es algo que se pretende conseguir. No habíamos oído algo semejante en la religión anterior. Esto no es más que una invención. ¿Acaso le ha sido revelado el Mensaje a él de entre todos nosotros?». En realidad, dudan de Mi Mensaje. Es más, todavía no han probado Mi castigo. ¿O acaso poseen los tesoros de la misericordia de tu Señor, el Poderoso, el Generosísimo?

- El Corán, 38:5-9


Se negaron a decir: «No hay divinidad salvo Allāh», aunque reconocían el tawḥīd ar-rubūbiyyah. Rehusaron reconocer el tawḥīd al-ulūhiyyah, que consiste en dedicar la adoración exclusivamente a Allāh.

Decían: «Adoramos a Allāh y, junto con Él, adoramos también a otros intercesores y mediadores que, según afirmamos, nos acercan a Allāh». Los tomaron como intermediarios, según su pretensión, y se negaron a dedicar la adoración exclusivamente a Allāh, glorioso y majestuoso.

وَقَالُوا لَا تَذَرُنَّ آلِهَتَكُمْ

Y dijeron: «No abandonéis a vuestras divinidades».

- El Corán, 71:23

Esto ocurrió entre el pueblo de Nūḥ. El mismo comportamiento se ha repetido desde los primeros incrédulos hasta los últimos:

وَقَالُوا لَا تَذَرُنَّ آلِهَتَكُمْ وَلَا تَذَرُنَّ وَدًّا وَلَا سُوَاعًا وَلَا يَغُوثَ وَيَعُوقَ وَنَسْرًا

Y dijeron: «No abandonéis a vuestras divinidades. No abandonéis a Wadd, ni a Suwāʿ, ni a Yaghūth, ni a Yaʿūq ni a Nasr».

- El Corán, 71:23


Del mismo modo, quienes adoran las tumbas en la actualidad dicen: «No abandonéis a al-Ḥasan, al-Ḥusayn, al-Badawī ni a otros. Ellos poseen méritos y una posición especial. Sacrificad animales para ellos, formulad votos para ellos, dad vueltas alrededor de sus tumbas y buscad bendiciones por medio de ellos. No los abandonéis. No obedezcáis a esas personas severas que llaman a abandonar la adoración de las tumbas y que no reconocen los derechos de los awliyā'».

El comportamiento es el mismo que el del pueblo de Nūḥ:

لَا تَذَرُنَّ آلِهَتَكُمْ وَلَا تَذَرُنَّ وَدًّا وَلَا سُوَاعًا وَلَا يَغُوثَ وَيَعُوقَ وَنَسْرًا

No abandonéis a vuestras divinidades. No abandonéis a Wadd, ni a Suwāʿ, ni a Yaghūth, ni a Yaʿūq ni a Nasr.

- El Corán, 71:23


En conclusión, la segunda categoría es el tawḥīd al-ulūhiyyah, que consiste en dedicar la adoración exclusivamente a Allāh, Altísimo, y abandonar la adoración de todo cuanto no sea Él.

Este es el mensaje con el que Allāh envió a los mensajeros y por el que reveló los Libros, como muestran las aleyas que habéis escuchado y las palabras del Altísimo:

وَمَا خَلَقْتُ الْجِنَّ وَالْإِنْسَ إِلَّا لِيَعْبُدُونِ

No he creado a los genios y a los seres humanos sino para que Me adoren.

- El Corán, 51:56


No dijo: «Sino para que reconozcan que Yo soy el Señor», pues ese reconocimiento ya existía.

وَلَقَدْ بَعَثْنَا فِي كُلِّ أُمَّةٍ رَسُولًا أَنِ اعْبُدُوا اللَّهَ وَاجْتَنِبُوا الطَّاغُوتَ

Enviamos a cada nación un mensajero para que dijera: «Adorad a Allāh y apartaos del ṭāghūt».

- El Corán, 16:36


No dijo: «Reconoced que Allāh es el Creador y el Proveedor», pues ya lo reconocían. Sin embargo, ese reconocimiento por sí solo no es suficiente.

Los politeístas negaron esta categoría de tawḥīd, el tawḥīd al-ulūhiyyah. Ellos constituyen la mayoría de los habitantes de la tierra tanto en la antigüedad como en la época moderna.

Se negaron a abandonar sus divinidades, a dedicar la adoración exclusivamente a Allāh, Poderoso y Majestuoso, y a consagrarle sinceramente la religión. Alegaban que esos intermediarios e intercesores intercederían por ellos ante Allāh, que los acercarían a Él y otras afirmaciones semejantes.

وَزَيَّنَ لَهُمُ الشَّيْطَانُ أَعْمَالَهُمْ فَصَدَّهُمْ عَنِ السَّبِيلِ وَكَانُوا مُسْتَبْصِرِينَ

Shayṭān les embelleció sus obras, los apartó del camino y, sin embargo, eran capaces de ver con claridad.

- El Corán, 29:38

TERCERA CATEGORÍA: TAWḤĪD AL-ASMĀ' WAṢ-ṢIFĀT
(UNICIDAD EN LOS NOMBRES Y ATRIBUTOS)

Significa afirmar respecto a Allāh, glorificado y exaltado sea, los nombres y atributos que Él mismo se ha atribuido o que Su Mensajero ﷺ le ha atribuido, sin tergiversación ni negación, y sin determinar cómo son ni compararlos con los de las criaturas, conforme a las palabras del Altísimo:

لَيْسَ كَمِثْلِهِ شَيْءٌ وَهُوَ السَّمِيعُ الْبَصِيرُ

No hay nada semejante a Él, y Él es Quien todo lo oye y todo lo ve.

- El Corán, 42:11


Afirmamos para Allāh Sus nombres, tal como dijo el Altísimo:

وَلِلَّهِ الْأَسْمَاءُ الْحُسْنَى فَادْعُوهُ بِهَا وَذَرُوا الَّذِينَ يُلْحِدُونَ فِي أَسْمَائِهِ سَيُجْزَوْنَ مَا كَانُوا يَعْمَلُونَ

A Allāh pertenecen los nombres más hermosos. Invocadlo mediante ellos y apartaos de quienes se desvían respecto a Sus nombres. Serán retribuidos por lo que hacían.

- El Corán, 7:180


Lo mismo sucede con Sus atributos. Describimos a Allāh, Poderoso y Majestuoso, tal como Él se ha descrito a Sí mismo: Él es Omnisciente, Misericordioso, Quien todo lo oye y todo lo ve.

Él oye, ve, sabe, se apiada, se enfada, concede, impide, rebaja y eleva. Estos son atributos relacionados con Sus actos.


También existen atributos relacionados con Su esencia: Él posee un rostro, glorificado sea; posee dos manos; y posee todos los atributos perfectos, glorificado y exaltado sea.

Afirmamos respecto a Allāh los atributos de Su esencia y los atributos de Sus actos que Él mismo ha afirmado o que Su Mensajero ﷺ le ha atribuido.


No intervenimos en esta cuestión basándonos en nuestras razones, opiniones o ideas, ni decimos: «Estos atributos o estos nombres existen también entre los seres humanos; por tanto, si los afirmamos, estaremos comparando a Allāh con ellos», tal como sostienen quienes niegan los atributos.

Por el contrario, decimos que Allāh, glorificado y exaltado sea, posee nombres y atributos acordes con Su majestad, mientras que las criaturas poseen nombres y atributos acordes con su condición. Compartir un nombre o un significado no implica compartir la misma realidad.


Tomemos como ejemplo el Paraíso. En él hay viñas, palmeras —como ha mencionado Allāh— y granadas. Esos mismos nombres existen entre nosotros en este mundo, pero lo que hay en el Paraíso no es como lo que hay en este mundo.


Las palmeras del Paraíso no son como las palmeras de este mundo, ni sus granadas son como las granadas de este mundo, aunque compartan el nombre y el significado.


Del mismo modo, aunque los nombres y atributos de Allāh coincidan en su expresión y significado general con los nombres y atributos de las criaturas, su realidad y la forma en que son resultan diferentes. Nadie las conoce salvo Allāh, glorificado y exaltado sea.


Por tanto, no existe en la realidad ninguna semejanza, pues nada se parece al Creador, glorificado sea:

لَيْسَ كَمِثْلِهِ شَيْءٌ وَهُوَ السَّمِيعُ الْبَصِيرُ

No hay nada semejante a Él, y Él es Quien todo lo oye y todo lo ve.

- El Corán, 42:11


Afirmar los nombres y atributos no implica comparar a Allāh con las criaturas, como sostienen quienes los niegan o los interpretan de manera figurada. Esa afirmación se debe a la limitación de su entendimiento, a su extravío o a su rechazo de la verdad. 


Toda persona conoce la diferencia entre la criatura y el Creador, glorificado y exaltado sea. Incluso entre las propias criaturas existen diferencias.


Por ejemplo, un elefante no es en absoluto como un gato ni como un mosquito, aunque compartan algunos atributos. El mosquito posee oído, por ejemplo, y el caballo también posee oído. El mosquito posee vista, y el elefante y el caballo también poseen vista.

¿Significa esto que el mosquito es como el elefante o como el caballo? No. Aunque compartan las mismas denominaciones, no comparten la misma realidad ni las mismas características.


Si existe esta diferencia entre las propias criaturas, ¿qué puede decirse entonces de la diferencia entre el Creador, glorificado y exaltado sea, y las criaturas?


Afirmamos respecto a Allāh, glorificado y exaltado sea, aquello que Él mismo ha afirmado o que Su Mensajero ﷺ le ha atribuido, sin tergiversación ni negación, y sin determinar cómo es ni compararlo con las criaturas.

Allāh, Altísimo, dijo:

لَيْسَ كَمِثْلِهِ شَيْءٌ وَهُوَ السَّمِيعُ الْبَصِيرُ

No hay nada semejante a Él, y Él es Quien todo lo oye y todo lo ve.

- El Corán, 42:11

Allāh negó toda semejanza y, al mismo tiempo, afirmó para Sí el oído y la vista. Esto demuestra que afirmar el oído, la vista y los demás atributos no implica establecer semejanza alguna.

فَلَا تَضْرِبُوا لِلَّهِ الْأَمْثَالَ إِنَّ اللَّهَ يَعْلَمُ وَأَنْتُمْ لَا تَعْلَمُونَ

No establezcáis comparaciones con Allāh. Ciertamente, Allāh sabe y vosotros no sabéis.

- El Corán, 16:74

Ninguna de las criaturas se parece a Allāh, glorificado y exaltado sea.

Estos son los tres categorías de tawḥīd:

Tawḥīd ar-rubūbiyyah (unicidad en el señorío): en general, casi nadie entre las criaturas lo ha negado.

Tawḥīd al-ulūhiyyah (unicidad en la adoración): la mayoría de las criaturas lo negó, y solo lo afirmaron los seguidores de los mensajeros —que la paz y las bendiciones sean con ellos—, tal como dijo el Altísimo:

وَإِنْ تُطِعْ أَكْثَرَ مَنْ فِي الْأَرْضِ يُضِلُّوكَ عَنْ سَبِيلِ اللَّهِ إِنْ يَتَّبِعُونَ إِلَّا الظَّنَّ وَإِنْ هُمْ إِلَّا يَخْرُصُونَ

Si obedecieras a la mayoría de quienes están en la tierra, te apartarían del camino de Allāh. No siguen más que conjeturas y no hacen sino suposiciones.

- El Corán, 6:116


Y dijo el Altísimo:

وَمَا أَكْثَرُ النَّاسِ وَلَوْ حَرَصْتَ بِمُؤْمِنِينَ

La mayoría de las personas no creerá, aunque te esfuerces.

- El Corán, 12:103


وَمَا يُؤْمِنُ أَكْثَرُهُمْ بِاللَّهِ إِلَّا وَهُمْ مُشْرِكُونَ

La mayoría de ellos no cree en Allāh sin asociarle copartícipes.

- El Corán, 12:106


Solo los seguidores de los mensajeros —que la paz y las bendiciones sean con ellos— afirmaron el tawḥīd al-ulūhiyya. Ellos son los creyentes de cada nación. Fueron quienes lo reconocieron, mientras que los politeístas se negaron a aceptarlo en todo tiempo y lugar.

Fuente

المصدر: صالح بن فوزان بن عبد الله الفوزان، إعانة المستفيد بشرح كتاب التوحيد، ص ١٩-٢٣ - دار النشر: مؤسسة الرسالة، الطبعة الثالثة، ١٤٢٣هـ/٢٠٠٢م.

Traductor: Adīb Ibn Aḥmed Al-Maghribī

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